5 de junio de 2008

EL ATAQUE DE NAPOLEON A TIERRA SANTA

Hallazgo arqueológico sobre el ataque de Napoleón a tierra santa




El navío, que fue hundido frente a la costa de Acre durante una batalla entre Napoleón, la Armada Británica y posiblemente los defensores de Acre, hace 200 años, está siendo estudiado, y los hallazgos que se han hecho en él ya están comenzando a esclarecer algunos aspectos sobre el intento de Napoleón de conquistar Tierra Santa.


Excavaciones marinas recientes encontraron balas de cañón, barriles de pólvora y otros objetos que ayudarán a reunir evidencias relativas al viaje del barco y a responder a las preguntas que se hacen los arqueólogos marinos. No está claro si el barco intervino en las batallas en 1799 ó 1840, y ni siquiera si era francés o británico. "Estos son los únicos restos de naufragio recuperados del período del bloqueo francés a Acre, y podrían enseñarnos mucho acerca de las batallas navales de la época", explica Ya'acov Kahanov, quien trabaja en el Departamento de Civilizaciones Marítimas en la Universidad de Haifa.


El gran navío, de 30 metros de longitud y 9 metros de ancho, fue descubierto frente a la costa de Acre en 1966, pero las excavaciones sistemáticas para recuperarlo comenzaron bajo los auspicios de la Sociedad de Arqueología Náutica de Gran Bretaña, y con la ayuda del Colegio Náutico de Oficiales Navales en Acre. El hecho de que se encontraran balas de cañón, barriles de pólvora y otros objetos, demuestra que el navío fue parte de una flota naval. La pregunta de en qué batalla se vio involucrado espera ser respondida, pero los arqueólogos tienen algunas teorías.


Parece que la historia de este barco comenzó hace más de 200 años. Los investigadores encontraron un mapa en un archivo británico, dibujado en 1799 por un soldado británico, que muestra la formación británica frente a la costa de Acre enfrentándose a un bloqueo de los barcos napoleónicos. El mapa en cuestión incluye un símbolo de un navío hundido, exactamente en el punto donde se encontró el barco. Este mapa es la fuente de la teoría de que el buque se vio envuelto en la batalla de 1799. Además, una de las balas de cañón fue encontrada alojada dentro de la quilla del barco, exactamente en el fondo. El lugar y el ángulo específico en el que está posicionada la bala de cañón, han conducido a los investigadores a creer que ésta fue la bala que hundió al barco.


Una de las teorías es que éste fue un barco "barricada", un navío que los británicos hundieron a propósito en la entrada del puerto para evitar que las embarcaciones francesas, más pequeñas, pudieran entrar en él.




Asedio de Acre
El Asedio de Acre fue un frustrado intento del ejército de oriente francés al mando de Napoleón Bonaparte de tomar esta fortaleza otomana en su fallida expedición a Siria.
Fuerzas desplegadas y estado del ejército de Bonaparte
El 19 de marzo el Ejército francés de Oriente llega ante Acre, bien fortificada y defendida por 35.000 turcos al mando de Djezzar el Carnicero, de Damasco, a los que se han sumado cuatro días antes dos barcos ingleses al mando de Sidney Smith, que impiden a Napoleón desplegar todo su ejército contra la ciudad al estar al alcance de sus cañones.
Por si fuera poco, los 13.000 franceses, que venían con pocos suministros y agotados de una marcha por el litoral costero sirio de 250 km. desde Gaza, además han sufrido muchísimas bajas por enfermedad; el general Desaix informa que por entonces unos 1.400 soldados están afectados, padeciendo un centenar de ellos de ceguera.

1r ataque francés
El 28 de marzo, los franceses lanzan un asalto contra los muros de la ciudad, que fracasa.
En abril, Bonaparte es informado de que un gran ejército turco se podría estar concentrando entorno al Jordán para atacarle por su retaguardia y socorrer a los sitiados, con víveres de sobra y con los que colaboran los británicos. Napoleón encomienda una parte de sus tropas al general Kléber para realizar un reconocimiento del Jordán.

2º ataque francés
Del 1 a 10 mayo se reanudan los bombardeos franceses contra la plaza y se realizan varios asaltos más, que resultan infructuosos. La moral de la tropa invasora se reduce al mínimo tanto por sus fracasos como por las enfermedades, hasta que finalmente comienzan a carecer de alimentos. Poco después, Napoleón se entera de que barcos británicos han salido de Rodas hacia Egipto transportando tropa turcas.

Derrota francesa y retirada
Bonaparte achaca la victoria otomana en Acre a la presencia del comodoro Smith. Además le informan de que los turcos ya desembarcaron en marzo otro contingente en Egipto, en la retaguardia francesa, por lo que debe volver inmediatamente.
Los franceses han perdido más de 2.000 hombres en el sitio por de Acre, casi todos por enfermedad, y varios miles más están aún convalecientes.
El 20 de mayo, Napoleón levanta el sitio del Acre y al día siguiente el contingente francés se retira hacia Egipto, a donde sólo retornarán unos 7.000 soldados. La expedición francesa a Oriente Próximo se revela como un desastre, y Bonaparte comienza a pensar otra forma de burlar el bloqueo naval británico y volver a Francia, aunque sea en solitario.




23 de mayo de 2008

Descubren la corona y el escudo de Alejandro Magno



Arqueólogos griegos y estadounidenses descubren que la tumba que se pensaba que albergaba al padre de Alejandro Magno, es en realidad la de su medio hermano. Esto puede significar que algunos de los artefactos encontrados en la tumba, incluyendo un casco, un escudo y una corona de plata, podrían haber pertenecido originalmente al mismísimo Alejandro Magno.

Esto lo creen porque el medio hermano de Alejandro se cree que reclamó toda la parafernalia tras la muerte del conquistador.

La tumba es una de las tres tumbas reales macedonias excavadas en 1977 por arqueólogos que trabajaban en la villa Vergina, al norte de Grecia. Allí los excavadores encontraron una banda de plata para usarse en la cabeza, un casco de hierro, y un escudo ceremonial, junto con una gran cantidad de armas y un objeto identificado como un cetro.

En aquel momento lo anunciaron como la tumba de Filipo II de Macedonia, el padre de Alejandro que fue asesinado en 336 antes de Cristo. Pero análisis recientes que fueron realizados por Eugene N. Borza, de la Universidad Estatal de Pennsylvania, demostró que los restos son mucho más recientes de lo que se pensaba.

Borza cree que es de la época de Alejandro, y que los restos arqueológicos son del mismo Alejandro, si bien no es su tumba. La tumba es una caja de piedra simple, que contiene los restos no identificados de un hombre adulto, una mujer joven y un niño recién nacido. La segunda tumba, abovedada y con dos cámaras, contiene los restos de una mujer joven y de un hombre maduro. La tercera, con dos cámaras abovedadas, contenía los restos humanos de un adolescente que se cree que sería un hombre.

Las dos tumbas más grandes tienen ornamentos de oro, de plata, de marfil, así como vasos de cerámica y metal.

Borza se contactó con Olga Palagia, historiadora del arte de la Universidad de Atenas, para evaluar las cerámicas y pinturas de las tumbas. Al poco tiempo se dieron cuenta del hecho de que las tumbas 2 y 3 fueron hechas con un estilo de cielorraso curvado llamado bóvedas tipo barril. "La fecha más temprana para una bóbeda barril en Grecia data de fines del 320 antes de Cristo, casi una generación luego de la muerte de Filipo II", dijo Borza.

Palagia también descubrió que las pinturas en el friso exterior de la tumba reflejan temas que eran más típicos de la época de Alejandro Magno que de la de su padre.

El cetro de dos metros encontrado en una de las tumbas es otra pista, dice Borza. "Tenemos muchas monedas acuñadas en vida de Alejandro, que lo muestran a él sosteniendo un cetro muy parecido", agregó.

Y como si fuere poco los vasos encontrados también tienen un peso que se condice con el sistema de medidas que instauró Alejandro durante su reinado.

Una vez determinado que la tumba no es de Filipo y que es una generación posterior a su muerte, entonces ya se puede realizar la pregunta de a quién pertenece.

En los textos antiguos se pudo encontrar un doble entierro, así que pudieron identificar que la tumba pertenece a Filipo III Arrideo y a su reina Eurídice. La tercera tumba creen que puede ser de Alejandro IV, el hijo de Alejandro Magno, que reinó junto con Arrideo hasta que fue asesinado cerca del 310 antes de Cristo, ya que coincide con la edad atribuida a los restos y es el único adolescente mecedonio de la familia real que se sepa que fue enterrado.

La tumba 1 si es antigua, así que esa podría ser la de Filipo II, ya que también tiene a una mujer, su esposa, y a un niño.